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Chinarro 2012: versión mejorada
Sr. Chinarro Antonio Luque estrena disco (¡Menos Samba!) y novela (Exitus) en lo que parece el año más fructífero y exitoso de su carrera. Nosotros le celebramos.
Antonio Luque es otro hombre. Quiero decir: literalmente. Se trata de otro señor. Mi teoría es que en 1997, ¿cuando un huracán arrasó el escenario del Festival de Benicàssim? No era un huracán: era un platillo volante, que venía a llevarse al Chinarro antiguo (para hacerle pruebas), y entretanto nos dejó a otro, al de hoy. Es un poco como lo del Paul McCartney fallecido en 1966 y su doble, con una salvedad: distinguir ambas versiones de Luque no es difícil. Solo examinen las fotos: ¿es que se parecen en algo? Uno es carirredondo, repeinado, y, si no fuera porque esto desafía todas las leyes de la genética, diría que incluso bajito. El otro (el moderno) es una especie de pívot castrista recién salido de Sierra Maestra, apuesto, más alto que un sant pau, politizado, de andares vaqueros enfundados en pantalones pitillo, y con una mirada (y vello facial) de severo patriarca bíblico -Saulo de Tarso, por ejemplo- que le hiela a uno los pensamientos.
Esta fantástica teoría se va hacer gárgaras, no obstante, si consideramos su talento, que es el de siempre. Eso no quiere decir que Luque sea el mismo tipo que en 1993, cuando sacó su primer EP homónimo en Acuarela Discos. Luque ha efectuado un proceso de ir emergiendo de la cueva, irse enderezando (de ahí su improbable cambio de altura) y dejar que le dé la luz. La teoría del platillo volante de 1997 vuelve a cobrar fuerza: estilísticamente, poco o nada se parecen los álbumes El porqué de mis peinados (Acuarela, 1997) con Presidente (Mushroom Pillow, 2010) o este su treceavo disco, ¡Menos samba! (Mushroom Pillow, 2012). Los primeros pasos de Luque eran siniestros, casi goth, envueltos en portadas sombrías y claroscuras, mientras que el Luque de hoy parece casi despreciar el indie, optando en su lugar por usar rancheras, bossanova y cualquier otro formato no anglosajón en su música. Personalmente, lo celebro, y me gusta mucho más el Chinarro guajiro que el quiromántico.
No estoy solo en esto, pues su abandono de la cueva también parece haber traído consigo una mayor apreciación de la tribu. Sr. Chinarro son hoy más populares que nunca (en todos los sentidos de la palabra), y la curva ascendente que se inauguró con El fuego amigo (El Ejército Rojo, 2005) -el disco con el que el autor empezó a dedicarse exclusivamente a esto- se pavimentaría con un par de Discos del Año en las listas de Rockdelux. El resultado de todo ello es el Antonio Luque de hoy: un hombre que por fin parece sentirse cómodo con lo que es y sabe hacer. Con su destino, si permiten que me ponga un poco sentimental.
¿Y qué sabe hacer Antonio Luque? Por lo pronto, unas canciones que brillan más que el sol. Luque tiene todo lo que ansía cualquier compositor: intuición para el hit, gusto por la armonía, cosas que decir, una voz reconocible y rica, oído para el habla vernácula, el refranero y el sentir popular, y, finalmente, capacidad rimadora. Las rimas de Luque son valientes, nada timoratas, asoman la cabeza por el borde del precipicio, como las del Great American Songbook o las de Stephin Merritt. Sus versos son lúdicos, arriesgados, y Luque aparece intacto del cráter tras rimar conceptos que defenestrarían a otros músicos (Kioto/platos rotos, Alí Baba/mala baba, profeta/bragueta). Esos versos están a menudo en equilibrio sobre la fina línea que separa oralidad con banalidad, pero nunca pierden pie. Su existencia, por añadidura, empuja las canciones a un nuevo plano de memorabilidad, sin por ello reducir la elevación lírica. Parece sencillo, pero es complicadísimo. Muy pocos autores saben circular sobre esa fina línea sin darse un morrón. Quizás sea la forma en que Luque pronuncia “Zaire” y “senos al aire”, con esa entonación de gravedad ceñuda, la que protege a sus rimas para que no se las lleve el viento. Sea lo que sea, funciona.
Para gran desespero de los que llevamos años sacando novelas, ahora Antonio Luque ha decidido que también puede escribir. Por desgracia, tiene razón: sí que puede. ¿No es irritante? Viene a la cabeza lo que declaró Hugh Laurie cuando su amigo Stephen Fry publicó su novela de debut, The Liar: “No es justo. Joseph Heller se tiró siete años para escribir Trampa 22. Stephen parece haber pergeñado la suya en un par de miércoles lluviosos en Norfolk”. Justo o no justo, Exitus, el primer libro largo de Luque (y tan largo: ¡511 páginas!) es una novela kitchen sink de clase obrera de las que ya no se escriben. Sin embellecedores ni falsa poesía ni heroicidad de cartón piedra. Exitus, especialmente sus primeras doscientas páginas, ofrece una descripción fidedigna y vivida de lo que es nacer pobre en un barrio de mierda. La forma en que Luque describe las dolencias, las incomodidades, la comida, los olores, los pisos, las familias, el hacinamiento, el abandono por parte de los políticos… Uno ha de haber vivido esto (no hay otra manera) y luego, por supuesto, hay que saber cómo trasladarlo al papel. Tras leer Exitus, queda claro que Antonio Luque amenaza con dominar también la prosa narrativa, y asusta pensar qué decidirá en el futuro que sabe hacer: ¿Cirugía cardiovascular? ¿Pilotaje de cazas? Ni pensarlo quiero.
Kiko Amat
ANTONIO LUQUE
Exitus
El Aleph
511 págs.
SR. CHINARRO
¡Menos Samba!
Mushroom Pillow, 2012
(Artículo publicado previamente en el suplemento Cultura/S de La Vanguardia del 30 de mayo del 2012)
Primera Persona 2012: primer aviso de festival
Estamos encantados de presentarles PRIMERA PERSONA, un proyecto de jornadas ideadas por Miqui Otero y Kiko Amat que en estos momentos se encuentra en pleno proceso de contratación y trazado de cartel.
Primera Persona es un cruce entre festival y jornada de conferencias pensado para los protagonistas de historias anónimas que han vivido para contarlas. Autores que han tomado su propia experiencia como materia literaturizable, épica o costumbrista en novelas, monólogos, tebeos, películas o canciones.
Se celebrará en el CCCB, Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, el primer fin de semana (viernes 4 y sábado 5) del próximo mes de mayo del 2012. Concretamente, en un teatro preparado y abierto a cualquier tipo de planteamiento o apuesta estética, donde defender e intercambiar ideas, tocar algunas canciones, proyectar algunos vídeos ilustrativos y escuchar los testimonios de esas Primeras Personas.
El formato de la participación incluirá mesas redondas ágiles, pequeños conciertos y monólogos o stand-up. Todo a convenir para que el invitado pueda explicar su visión del asunto y sus vivencias en general.
Primera Persona quiere mostrar qué lleva a alguien a sentirse protagonista de una historia que debe explicar, por exorcismo o para que quede constancia de unas caras y unas voces que, de no tomar esa iniciativa (y, es más, ese riesgo), nadie conocería.
La propuesta también intentará desentrañar los procesos necesarios para que este relato llegue a otras personas, o extras anónimos, con los que esta Primera Persona no estaba conectada. En un contexto de vomitona confesional, cuando todo el mundo siente la obligación íntima de decir todo lo que le pasa, es necesario saber los mecanismos necesarios para que esa historia realmente diga algo y qué se necesita para empatizar con una audiencia remota pero cercana. En años en que se defiende la literatura de un yo fragmentado, casi abstracto, forjado a través de piruetas metaliterarias, queremos ir a la raíz de la vivencia que excita e interesa a todo el mundo y no sólo al de la cultura. La distancia, creemos en Primera Persona, entre creador y audiencia no se rompe tanto con un Twitter o un blog como con la vida y el espíritu del texto. O con jornadas como la que le proponemos.
PRIMERA PERSONA no cabe en sí del gozo, pues puede ya confirmar que JOTA (Los Planetas) y ANTONIO LUQUE (Sr.Chinarro) celebrarán un mano-a-mano musical y verbal para hablar de sus composiciones más vivenciales y los sucesos o personajes que las originaron. JUANJO SÁEZ y MANOLITO VÁZQUEZ, por otra parte, se unirán para hablar del Yo como protagonista y su plasmación trágico-humorística, y el segundo rendirá pleitesía a las viñetas mas autobiográficas de su ilustre padre, Manuel Vázquez.
PRIMERA PERSONA también está charlando con JONATHAN AMES (Bored to death, etc), que está justito a punto de confirmar su asistencia. Otros grandes a los que estamos llamando son RICHARD PRICE (por The Wanderers), el cineasta SHANE MEADOWS Y el fotógrafo GAVIN WATSON.
Estaremos encantados de considerar cualquier propuesta adicional de colaboración que nos ofrezcan, queridos fans y lectores.



